Una antigua fábrica o almacen del Cabanyal, que han reformado y ahora es hotel y restaurante. Tiene un patio interior súper chulo, aunque asegúrate de pillar sombra. La comida es elaborada, muy buena, no diría que abundante pero vale la pena. El finde tienen menú a 16,5€, lo cual es de agradecer. Muchos primeros y segundos a elegor. Ah! Y aceptan perros! 🐶