Fuimos una primera vez y no nos convenció. Bien, pero nada destacable. Afortunadamente, volvimos una segunda vez y fue brutal. Acertamos todos los platos. El Tartar de bonito, espectacular. O los buñuelos de bacalao... Los postres también la ostia. Desde entonces, lo recomiendo siempre. Sales a 40€ por persona (con vino) si vas en grupo, sin cortarte en nada. En pareja podría subir.